En los trenes, en aviones, en botes, el hombre siempre estaba mirando al horizonte.
El hombre miraba y pensaba.
Pensaba y miraba.
Un hombre y su ventana.
Adicto al cigarro -por no decir adicto al panorama- el hombre exhalaba humo con la idea de ir dejando, de algún modo, un rastro por su paso, como si quisiera que alguien lo encontrara.
Un día, en uno de sus viajes, el hombre al llegar a su hotel lo primero que hizo fue correr las cortinas y abrir de par en par las ventanas y entonces allí estaba, del otro lado del edificio, una mujer asomada por la ventana. El hombre no sabia quien era ella, pero el sentía que ya la había visto. Tomó una hoja del cajón junto a la cama, la dobló en dos partes, nuevamente dobló la hoja, ahora solo las esquinas de un lado y dobló por ultima vez el papel hasta que logró convertir la hoja en un avión de papel.
Con un lápiz escribió en el idioma que supuso era universal, 'What's your name?' y lo arrojó por la ventana impulsándolo hacia ese punto donde se encontraba ella, es decir, la ventana de enfrente.
La mujer tomó la hoja y contestó, What's yours?
Así pasaron el resto del día, haciéndose preguntas que jamas vieron respuesta, hasta que la hoja, de tanta tinta ya no pudo volar. Los dos vieron el papel caer a la calle y ninguno pensó en bajar (en realidad los dos pensaron en hacerlo, pero ninguno se atrevió a ser el primero).
Llegó la noche, la luz se apagó. Las ventanas de ambos se quedaron abiertas, pero ellos no se volvieron a ver.

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