Wednesday, September 2, 2009

Los Laberintos (de Borges)





















La obra de Borges es infinita.

La obra de Borges es infinita porque en ella se encuentran todas las posibles combinaciones de alguna u otra referencia libresca.

La obra de Borges es infinita porque en ella se encuentran todas las posibles combinaciones de alguna u otra referencia libresca. La obra de Borges es infinita porque en ella se encuentran todas las posibles combinaciones de alguna u otra referencia libresca que obligan al lector a querer explorar todos los libros que jamás se hayan escrito, los que aun no se han escrito, y los que jamás se escribirán.

La obra de Borges es infinita porque en ella se encuentran todas las posibles combinaciones de alguna u otra referencia libresca que obligan al lector a querer explorar todos los libros que jamás se hayan escrito, los que aun no se han escrito y los que jamás se escribirán. No en vano Borges imagino el paraíso como una Biblioteca infinita y cuando hablamos de infinito, inevitablemente hablamos de eternidad, de aquella repetición de la repetición que con múltiples espejos ilustró a lo largo de su trayecto como escritor, pensador y creador de relatos fantásticos cuya validez no solo ha cruzado distancias, desafiado las lenguas y el tiempo, también ha anticipado el futuro.

La obra de Borges es infinita porque en ella se encuentran todas las posibles combinaciones de alguna u otra referencia libresca que obligan al lector a querer explorar todos los libros que jamás se hayan escrito, los que aun no se han escrito y los que jamás se escribirán. No en vano Borges imagino el paraíso como una Biblioteca infinita y cuando hablamos de infinito, inevitablemente hablamos de eternidad, de aquella repetición de la repetición que con múltiples espejos ilustró a lo largo de su trayecto como escritor, pensador y creador de relatos fantásticos cuya validez no solo ha cruzado distancias y desafiado las lenguas y el tiempo, también ha anticipado el futuro. Hoy, en la era de la información, una biblioteca tan compleja y profunda como la de Babel existe y se bifurca infinitamente en la red, Borges fue el primero en concebirla.

La obra de Borges es infinita porque en ella se encuentran todas las posibles combinaciones de alguna u otra referencia libresca que obligan al lector a querer explorar todos los libros que jamás se hayan escrito, los que aun no se han escrito y los que jamás se escribirán. No en vano Borges imagino el paraíso como una Biblioteca infinita y cuando hablamos de infinito, inevitablemente hablamos de eternidad, de aquella repetición de la repetición que con múltiples espejos ilustró a lo largo de su trayecto como escritor, pensador y creador de relatos fantásticos cuya validez no solo ha cruzado distancias y desafiado las lenguas y el tiempo, también ha anticipado el futuro. Hoy, en la era de la información, una biblioteca tan compleja y profunda como la de Babel existe y se bifurca infinitamente en la red, Borges fue el primero en concebirla. Yo he platicado con Borges (en sueños) y me lo ha contado todo: de aquella conversación en mi memoria no queda nada más que este borroso laberinto.